martes, 2 de octubre de 2012


LA OJOTA ROTA (P.H.- M.T.- G.d.G.- S.T.- B.O.- D.P.L.)  


Mi ojota se había roto, hacía tanto calor que podías freír un huevo en las chapas de los autos...

Ni siquiera ese pájaro gigante de allá lejos quiere volar por aquí para hacernos sombra, y esta tierra sembrada de autos parece nunca acabar...

Hace meses que no llueve, el cielo está congestionado por el humo de las plantaciones...

Y pensar que mi abuelo me contaba que le contaba el suyo a su vez muchos más atrás, que una vez crecían cosas verdes y el cielo era azul, en aquel planeta chiquitito de allá...

Saltando, saltando con la ojota rota en la mano, comencé a buscar cómo arreglar mi ojota!!!

Entre piedras encontré

una cajita muy extraña, intento abrirla...

pero el calor me sofocaba y estaba débil para poder abrirla... de repente un sonido salió de aquella cajita...

Me asusté en un principio, porque creí que estaba alucinando, pero luego lo oí nuevamente...era semejante al sonido de las chicharras...

Y este sonido se multiplicaba en otras voces o acaso esa armonía tensa e hipnótica era el efecto de lo que se me despertaba como un recuerdo o un anuncio...

de que algo sucedería inevitablemente, y una sensación extraña invadió mi pecho, algo me decía que debía cumplir una misión muy importante...

Así que agarré la cajita con las dos manos y la llevé conmigo olvidando mi ojota rota... al darme cuenta, a las dos cuadras decidí volver a buscarla pero resulta... QUE NO ESTABA!

Lo cual me resultó muy extraño pues estaba rota!!! ¿a quién podría interesarle una ojota rota?

Indignado me fui de aquel lugar, el calor del suelo hacía arder mis pies descalzos, pero estaba tan concentrado en la caja que hacía que lo soporte.

Entonces la caja empezó a ocupar todos mis pensamientos: las chicharras eran ahora parte del paisaje sonoro, las olvidé, solo que a partir de ese momento, comencé a cantar, todo el tiempo casi, en el tono de ese son. Además veía una especie de relación inversa entre la nueva misión que debía descubrir, ese llamado, y la desmaterialización de la ojota rota...

Mi voz se hizo cada vez más potente...los pájaros que antes no quisieron hacerme sombra, se acercaron a mí, para cantar conmigo.

Y en ese coro de pájaros sentí o vi la presencia de algo muy querido, es el cuento del cuento del cuento... esto también es pasto y cielo (no sé, pero una brisa de la mañana atravesó el calor desértico de la tarde y aparecieron estrellas y luna llena, es decir la noche), y entre tanto la caja seguía en mis manos.

Quizá esto trajo la lluvia, una invocación a partir de un objeto de poder, algo que tiene que ver con dar una ofrenda a los dioses... una veneración se apoderó de mí, también cierto temor se volvió resolución... esto me dio pudor y luego tuve que contener la risa... me sentí el guerrero de la inmolada ojota, un ser de oscuridad y luz.

FIN

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